Uprising Art está feliz de compartir con sus lectores la segunda entrevista dedicada a BE.BOP 2013, una iniciativa maravillosa que hemos apoyado como media, y que tuvo lugar en mayo pasado en Berlin, Alemania.

Centrándose en el legado del Black Power en el contexto de la Guerra “Fría” desde una perspectiva del Sur Global, el evento presentó varios artistas contemporáneos caribeños – convirtiéndose en este sentido en el primer festival Afropeo de performance – y, por extensión, en el primer festival de performance de la diáspora caribeña en Europa.

A continuación, una entrevista con Alanna Lockward, fundadora y curadora del proyecto.

 

¿De dónde proviene la inspiración principal de este evento?

Esta serie comenzó el año pasado. Mi inspiración principal es conectar a gente maravillosa y artistas de la diáspora africana en Europa que he conocido durante seis años de investigación, y que trabajan en temas relacionados con la ciudadanía Negra en Europa. Personalmente, desarrollé un análisis de discurso del contenido mediático del periódico Der Tagesspiegel para mi tesis de maestría en la Universidad de las Artes de Berlín, donde investigué cómo las identidades Negras se construyen lingüísticamente en alemán. Me quedé muy sorprendida por el increíble racismo de la lengua alemana en contra de los Negros. Esta afrofobia fue el motor detrás de mi interés.

Por otro lado, también fue desencadeno por la historia de la Conciencia Negra, por el legado de Audre Lorde, que fue profesora aquí y que se puede describir como fundamental en la historia de la Conciencia Negra en Alemania, y por el trabajo de feministas Negras como May Ayim. El momento en el que me encontré con su trabajo, pensé ¿cómo puede existir tal conocimiento y ser ignorado tan descaradamente? ¿Cómo puede suceder esto? ¿Cómo puede la sociedad ser tan anti-Negra si Alemania no tuvo colonias? Y luego, me di cuenta de que estaba equivocada. Alemania no fue un poder colonial, pero sí tuvo colonias en África. Me puse a investigar sobre la historia de Alemania y encontré las conexiones entre la amnesia colonial de toda Europa – en cuanto a la colonización europea del continente africano – y la Conferencia de Berlín-África de 1884 a 1885. Esas fueron las cuestiones planteadas en el primer evento de la serie de BE.BOP 2012, conectando artistas y académicos que enfocan temas similares en su trabajo.

Esta edición de 2013 está dedicada a la decolonización de la Guerra “Fría” y se ha inspirado en las obras de artistas en relación con el legado del Black Power en diferentes partes del mundo durante ese período.

¿Cuáles son las metas y los objetivos del proyecto?

El objetivo es tejer una red, establecer un diálogo Sur-Sur, un diálogo de Sur Global. El objetivo es hablar entre nosotros, no es dirigir nuestros esfuerzos para legitimarnos frente al sistema hegemónico blanco occidental, sino intercambiar narrativas y producciones artísticas propias. Se trata de un encuentro muy centrado en este sentido. La idea es también crear un espacio de liberación, una especie de sala de oxígeno, para las personas que trabajan sobre estas cuestiones en Europa en este momento pero que están aisladas en su propio contexto.

BE.BOP trata de crear este espacio para el reconocimiento y la celebración mutua.

Como probablemente pudiste experimentar, había una familia Sudafricana / Sueca, los Gärdings, que hicieron esta película importantísima contribuyendo a la lucha de la ciudadanía Negra en Europa (We are Like Oranges) y que constantemente quería compartir sus experiencias. Esto fue gratificante y es sintomático de lo que es BE.BOP: expresarse y encontrar resonancia con otros de la diáspora.

También tengo otra agenda secreta que es poner de relieve, dar visibilidad y recalcar – poco a poco pero consistentemente – el papel de los artistas de la diáspora del Caribe en Europa. La diáspora caribeña siempre ha estado presente en las luchas de la Conciencia Negra en Europa, empezando por la misma Audre Lorde que era de ascendencia caribeña.

El año pasado, Black Europe Body Politics se dedicó a discutir las Estéticas Diásporicas Decoloniales. Ahora mudaste hacia el concepto de “Afropeo”. ¿Podrías explicar la evolución del proceso?

Quería encontrar un concepto que diferenciara la experiencia única de la diáspora africana en Europa y me encontré con este término “Afropean”, que es realmente útil.

Las “Estéticas Decoloniales” se han desarrollado en el continente americano, por lo que los caribeños, los latinos en EE.UU., y los pensadores, artistas y activistas de América del Sur que trabajaron sobre este concepto de la decolonización de las estéticas partieron de una realidad que no necesitaba interrogar la existencia de una historia colonial. Mientras que en Europa… ¡Hay que insistir que en realidad hubo una historia colonial! Esto es tan absurdo. Es una especie de esquizofrenia, neurosis, también descrita como una patología, en el sentido de que los europeos insisten contra toda evidencia en describirse a sí mismos como blancos y occidentales. Evitan cualquier conexión con África. Sin embargo, el proyecto de la Unión Europea se llamó primero “Eurafrica”. La UE comenzó con una agenda muy clara: que Europa no podía existir sin la riqueza y los recursos de África. Esto es lo que ha estado sucediendo y esta agenda muy clara se ha ocultado en la historiografía hegemónica sobre la Unión Europea. Se ha escondido y camuflado oficialmente con esta propaganda hipócrita de “ayuda al desarrollo” o cosas por el estilo.

Creo que “Afropeo” tiene la intención de poner de relieve con mayor claridad esta conexión entre África y Europa, borrando el afro-europeo, y convirtiéndolo en una sola palabra. Yo no soy la primera en usarlo pero cuando lo escribí nunca lo había visto antes. Ahora veo a otras personas, en la industria de la moda o en la cultura pop, por ejemplo, usándolo incluso antes que yo, valiéndose de “Afropeo” como una forma particular de definición de las identidades diaspóricas Negras en Europa.

Según vos, ¿cuál es la singularidad de la experiencia Negra en Europa?

La particularidad proviene precisamente de esta amnesia colonial: un escenario extraordinario de negación que considera al cuerpo Negro como ajeno a esta realidad.

Por ejemplo, en los EE.UU., cuando se ve una persona Negra, automáticamente se piensa que él es afro-americano, mientras que aquí, cuando ves a una persona Negra, lo o la ves como un africano(a), no yo obviamente, pero el racismo oficial en Europa, que sitúa a este cuerpo Negro como “extranjero”. Lo absurdo es que siempre hemos estado aquí, en Europa, con más de 800 años de presencia africana en la península Ibérica, por ejemplo…

El tema es especialmente fuerte aquí, en Alemania, donde filósofos como Kant y Hegel han sido fundamentales en la racialización del mundo, o en la separación epistémica de Egipto del resto de África. Esas construcciones son asumidas en todos los trabajos académicos, la gente acepta estas ideas sin cuestionarlas… Dos ensayos magníficos de filósofos africanos debaten estas problemáticas: “Exorcising Hegel’s Ghost: Africa’s Challenge to Philosophy” de Olufemi Taiwo y “The Color of Reason” de Emmanuel Chukwudi Eze. Kant escribió sobre las “razas” y antropología, pero nunca puso un pie fuera de Königsberg! Y, sin embargo racializó al planeta entero… Esta es la base de la filosofía y de la estética alemana y mundial… ¡Imagínate!

La decolonialidad Afropea aborda la singularidad de la experiencia Negra en Europa. En efecto, esta diáspora y las trayectorias de esas re-existencias en Europa continental siempre han sido silenciadas, así como la participación en el comercio de la esclavitud, en particular la participación escandinava y alemana en ese negocio altamente lucrativo disfrazada más tarde después de 1884-1885 como una “misión civilizadora” con su “Evangelio de la servidumbre”.

¿En qué forma las prácticas artísticas resuenan con esta experiencia?

En muchas formas… A través de recreaciones históricas y de re-apropiaciones epistémicas de espacios hegemónicos que se consideran “neutrales”… Esos espacios están siendo intervenidos – por ejemplo – en el vídeo-arte Black Magic at the White House de Jeannette Ehlers, donde, en una danza Voudoun, la artista aparece y desaparece en la residencia oficial de verano del primer ministro de Dinamarca, una casa que fue construida con los beneficios económicos del comercio de esclavitud.

¿Qué se necesita para organizar un evento tan transdisciplinario, que reúne a artistas, académicos, activistas?

¡Una alta dosis de locura! Yo misma soy una persona transdisciplinaria, soy bailarina de formación clásica, autora y periodista, y creo en el desmantelamiento de las disciplinas. He conocido a personas que tienen conocimiento en Estudios de la Negritud que no necesariamente escriben sobre arte, y mi preocupación es reunir esas personas para discutir el trabajo de los artistas de la diáspora Negra. En estas obras hay diferentes niveles de significado que pueden ser decodificados acertadamente por parte de especialistas en historiografías Negras globales, en contraposición a los especialistas del mundo del arte que no las entienden o las colocan en una cajón especial donde todo este conocimiento ha sido codificado de manera racista, degradante y condescendiente. Para el sistema hegemónico del campo del arte sólo el arte que viene de Europa es “universal”…

El resto tiene que ser “caribeño” o “africano” o lo que sea… – que reivindico absolutamente. Llámenme una teórica del Caribe, o por favor llámenme una teórica Dominicana, me encanta eso.

BE.BOP es un proyecto itinerante, con presentaciones y proyecciones en el mundo entero. ¿Es este un componente crucial?

Hay también una necesidad de continuar investigando cómo el cuerpo Negro está codificado fuera de Europa. Este proyecto es una manera de traducir el conocimiento de diferentes diásporas y de presentar los mecanismos de invisibilización de esas narrativas, que son poco conocidas. Personalmente, yo no sabía nada de muchas de ellas, así que básicamente estoy compartiendo lo que ha creado un cambio de paradigma en mi propia comprensión de la historia Negra en el mundo.

Además, he estado involucrada en el campo del vídeo-arte desde un tiempo ya, y para mí es el medio perfecto para transmitir un montón de cosas rápidamente. Esta es la razón por la cual las proyecciones son útiles ya que a través de las películas puedo cautivar al público y explicarle más rápido, sintetizar la complejidad de lo que está pasando con la afrofobia, o el racismo contra los Negros en Europa… La situación es alarmante, terrible, y espero que mi trabajo contribuya a crear un poco de comprensión y concientización sobre la urgencia de debatir estas cuestiones. No debemos dejar que se trivialice como algunos episodios anecdóticos ocasionales que se producen (como las últimas novedades en Francia o Suecia). La política de Frontex y la racialización permanente de los ciudadanos afropeos (toda persona Negra siempre tiene que ser visible y se les piden constantemente sus papeles) es absurda.

Sólo un ejemplo: hay una política nominal europea de traer artistas de otros países a Europa, pero cada vez es más difícil hacerlo, la gente no tiene idea de lo que se necesita para organizar el visado de alguien fuera de Europa. Los que nunca invitan a la gente a visitar Europa no tienen idea de lo que significa traer a la gente de fuera.

Abordemos los aspectos curatoriales del festival.

Bueno, hay algunos de los trabajos que ya había visto hace años, como la película Cuba. An African-Odyssey de Jihan El Thari o Rethoric that Preaches Revolution de Adler Guerrier que vi por primera vez en la Bienal de Whitney (2008). Otros son más recientes. Estoy poniendo en diálogo obras estrictamente relacionadas con el tema de los legados del Black Power durante la supuesta Guerra “Fría” con obras que no están relacionadas necesariamente con eso, pero que fueron realizadas por integrantes de la diáspora africana y caribeña en todas partes del mundo.

Uno de los aspectos de mi enfoque curatorial es presentar obras poniendo de relieve los temas de ciudadanía Negra y de legados cruciales como el de la Revolución Haitiana. Estoy haciendo conexiones entre las diferentes luchas de liberación de los Negros en diferentes momentos de nuestra historia.

También hubo un ambicioso programa de proyecciones este año, y estoy profundamente agradecida por el apoyo de Eric Van Grasdorff de AfricAvenir y por supuesto del Hackesche Höfe Kino.

En esta edición, es la primera vez que BE.BOP también incluyó performances. ¿Cómo te sientes al respecto?

Muy orgullosa, muy feliz.

Es fundamental que al hablar del cuerpo Negro en un espacio teatral se presenten artistas Negr@s en el escenario. Estoy encantada de que, gracias a la Ballhaus Naunynstrasse, y el nuevo co-director – Wagner Carvalho – con esta colaboración, los artistas tuvieron pleno apoyo para hacer su trabajo aquí.

Es un gran paso adelante. Los artistas están encantados de hacerlo y trae una enorme contribución el poder contar con las narrativas de los performances, que es lo que me gusta de este medio: no sólo importa lo que sucede en el momento y el aspecto corporal del mismo, sino también lo que queda después, la memoria que se mantiene, los diálogos creados. También es importante porque insistí en que los artistas entraran en interacción con el público inmediatamente después del performance, que puede ser extremadamente difícil. Así que es un gran paso adelante, y es la primera vez que un festival Afropeo de performance se hace en Europa, y especialmente aquí en el Ballhaus Naunynstrasse que es un espacio emblemático en cuanto a nuevo teatro en Berlín y Alemania, y también en Europa, tan sólo cinco años después de haber sido reabierto por Shermin Langhoff.

Has hablado de las cualidades transformadoras y liberadoras del performance…

Sí. Hay cosas que sólo se pueden transmitir de cuerpo presente. Una forma de arte tan efímera como el performance es tan preciosa, a través de la inmediatez del momento tantos diferentes niveles de significado pueden ser articulados.

Es muy caro de realizar, pero va a ser rentable – ¡déjame ser positiva! Se necesita una gran cantidad de personas para producir un evento que muchas veces sólo puede realizarse una vez, pero vale la pena. Mueve las percepciones y las sensaciones de la gente.

La decolonización comienza con el cuerpo, creo, y luego la mente. O ¡podría ser la mente primero! Yo le doy permiso a cada quien para comenzar donde él / ella quiere.

Volviendo a los performances presentados, todo es experimental. No hay garantía de nada, y ese es el peligro y la belleza de esto. Todos estamos expuestos: el curador, el equipo del teatro, los artistas y el público. Creamos juntos esta cosa que se llama performance. Esto sólo se puede hacer con todas esas energías combinadas.

¿Qué sigue para BE.BOP?

Los fundamentos de la próxima edición ya se han establecido y estoy feliz por eso. Sin embargo, la cuestión principal es tener financiación. Ideas… tengo muchas, pero se trata de hacer que suceda. Este año lo hice porque sabía profundamente que tenía que hacerlo y ampliarlo con el espíritu del año pasado con el fin de mantener su continuidad. He trabajado muy duro para ello y los invitados demostraron su compromiso con las cuestiones en discusión, y el proyecto en particular, porque auto-financiaron su participación, en comparación con el año pasado cuando tuvimos todo el apoyo de la Fundación Cultural Allianz: ¡Una vez más gracias a Allianz, retrospectivamente! Para la próxima edición, quiero toda la ayuda que pueda conseguir.

22 de mayo 2013, en Berlin, Alemania

Por Clelia Coussonnet

 

Créditos de la fotografía de portada : Alanna Lockward, BE.BOP 2012 © Wagner Carvalho