Uprising Art está feliz de compartir con sus lectores una serie de entrevistas dedicadas al Pabellón de Cuba en la 55a Biennale de Venezia, desde la cual hicimos un reportaje entre el 28 de mayo y el 1º de junio 2013.

Concentrándonos en la presencia de artistas contemporáneos caribeños en este evento internacional mayor, hemos entrevistados a los artistas participantes en el Pabellón de Cuba, el Pabellón de Las Bahamas y en el Pabellón del IILA.

Lea Jorge Fernández Torres, el director del Centro de Arte Wilfredo Lam y de la Bienal de La Habana, y curador de la exposición ‘La Perversión de lo clásico: Anarquía de los relatos’ presentada en el Pabellón cubano de la 55ª Biennale de Venezia.

¿Podría presentarnos el concepto curatorial del pabellón de Cuba?

Nuestra idea era dialogar, desde nuestra perspectiva, con el tema general de la 55ª Bienal de Venecia. Independientemente del tema que es interesante – el Palacio Enciclopédico – a nosotros nos pareció también que esa bienal es un poco anárquica. Y a la vez fue muy interesante el cambiar la localización del pabellón de una isla al Museo de Arqueología. ¡Cuba casi es una pieza arqueológica también! Entonces a partir de ahí implicaba crear nuestro pedazo de palacio enciclopédico y aportar nuestra contribución al proyecto global de la Bienal. Por eso decidimos titular la muestra “La perversión de lo clásico / Anarquía de los Relatos”. La convivencia entre lo antiguo/clásico y lo contemporáneo es dura, ha sido una negociación compleja. Cada día la curaduría se vuelve menos un concepto ideal de proyección conceptual y se vuelve más un proceso de mediación y negociación. Uno también tiene que jugar con esta idea. El espacio te va dictando cosas, te va marcando una sensibilidad, una manera de estructurar el discurso.

Lazaro Saavedra © Uprising Art

Lazaro Saavedra © Uprising Art

Otro reto que nosotros hemos tenido es que a los organizadores de la Bienal siempre les interesa que el pabellón cubano no sea solo con artistas cubanos sino que pueda dialogar con artistas internacionales. Era mover muchas piezas juntas.

¿Cómo se eligieron las piezas expuestas y puestas en dialogo?

No se pudo hacer una museografía de recorrido, una museografía didáctica. Habíamos que entender en un tiempo record el espacio. Teníamos poco tiempo para captar el espíritu del lugar y hacia falta respirarlo y a partir de ahí pensar en que piezas – no solo en qué artistas – sino que en qué piezas podían funcionar. Así se pensó, por ejemplo, la obra de Liudmila & Nelson. Ya existía, claro, pero ahí entre Marco Aurelio y un general pompeyano era la idea de la plaza de Venecia que se inunda más que la plaza de la Revolución de La Habana. Se convirtió una metáfora, casi que un espejismo. La pieza originalmente es una creación pretendiendo tener a la plaza de la Revolución inundada, y guardando su símbolo, funciona en un contexto como Venecia también.

Liudmila & Nelson, Absolut Revolution © Uprising Art

Liudmila & Nelson, Absolut Revolution © Uprising Art

Algunas piezas funcionan con el espacio; otras fueron diseñadas especialmente para el Museo como fue el caso de Glenda León o María Magdalena Campos-Pons & Neil Leonard, Lázaro Saavedra o Tonel. Fue repensar piezas en una nueva dimensión histórica.

Jugamos con todas estas ideas. Por ejemplo, el puente imaginario de Sandra Ramos con cajas de luz se encuentra en el patio del museo con los sarcófagos. Dialogan en yuxtaposición: los puentes de esas zonas en conflicto generan una poesía de la crudeza, de la violencia. Hay mucha muerte ahí aunque no se diga.

Toda la idea del pabellón fue cómo articular y sensibilizar el espacio con las obras.

Sandra Ramos, Italia-Los Balcanes © Uprising Art

Sandra Ramos, Italia-Los Balcanes © Uprising Art

¿Cuáles fueron los criterios de selección de los artistas cubanos incluidos?

Primero necesitábamos que las obras funcionaran, que se creara un dialogo, que hubiera una comunicación.

Pero también, y fue crucial, seleccionamos artistas – que más allá que la edad – son artistas con una obra, con un nivel de trabajo que es legitimo que estén en la Bienal de Venecia.

Venecia, Italia – 31 de mayo 2013

Por Clelia Coussonnet

Créditos de la fotografía de portada : Tonel © Uprising Art